A los que trabajamos en informática aplicada nunca nos darán el Premio Alan Turing
por resolver algún enigma conceptual muy complicado. No obstante, nos
enfrentamos a diario a problemas prácticos que nos hacen la vida muy
incómoda.
Este artículo es una reflexión sobre algunos de mis problemas
cotidianos, y una invitación a comentar posibles tácticas para
solucionarlos.